Del «salvataje» a la crisis: la historia del crédito récord
Corría mediados de 2018 cuando la economía del gobierno de Mauricio Macri comenzó a crujir. Tras dos años de endeudamiento acelerado en el mercado privado para sostener la quita de retenciones, la apertura financiera y el déficit, los capitales especulativos decidieron retirarse del país masivamente. Ante el riesgo inminente de un default, la gestión de Cambiemos recurrió de urgencia al Fondo Monetario Internacional (FMI).
El resultado fue un acuerdo Stand-By histórico: un crédito de más de 57.000 millones de dólares (del cual se desembolsaron cerca de 44.000 millones), representando el préstamo más grande jamás concedido por el organismo multilateral en toda su existencia.
La medida lejos de estabilizar la macroeconomía, la inyección de divisas no logró frenar la devaluación ni la inflación, dejando al país en una trampa de deuda que condiciona la política económica hasta el día de hoy.

Divisas que entraron por una puerta y salieron por la otra: ¿SE VIOLÓ EL ESTATUTO
La acusación judicial impulsada originalmente por querellas y fiscales se centró en dos ejes cruciales: la malversación de fondos públicos (o administración fraudulenta) y la violación de las normativas de los propios organismos involucrados.
La fuga de capitales: El punto de mayor gravedad política y técnica fue el siguiente, gran parte del préstamo multimillonario no se destinó a obras ni a infraestructura productiva, sino a financiar la «formación de activos externos», término técnico con el que se denomina a la fuga de dólares de grandes fondos y especuladores financieros.
Violación del Artículo VI del FMI: El estatuto constitutivo del FMI prohíbe explícitamente en su Artículo VI que los recursos del Fondo sean utilizados para sostener una fuga masiva de capitales. El propio FMI admitió en revisiones posteriores (Ex-Post Evaluation) que el programa «no cumplió sus objetivos» y que sirvió para pagar deuda privada e insostenible y financiar la salida de divisas.
Omisión del Congreso y procedimiento interno: Macri firmó el acuerdo por decreto y a través de resoluciones ministeriales firmadas junto a su ministro de Economía, Luis Caputo, puenteando el debate parlamentario y saltándose los informes técnicos previos exigidos por el Banco Central y los procedimientos de la administración pública.
«El estatuto constitutivo del FMI prohíbe explícitamente en su Artículo VI que los recursos del Fondo sean utilizados para sostener una fuga masiva de capitales».
PERIODISMO EN JAQUE.
El eco internacional: la mirada The New York Times
La magnitud del salvataje no pasó desapercibida para la prensa global. El prestigioso diario estadounidense The New York Times analizó en diversas coberturas el carácter excepcional y marcadamente político del crédito.
En sus reportajes, el medio neoyorquino remarcó cómo la administración de Donald Trump presionó decididamente en el directorio del FMI para conceder este rescate inédito. El objetivo era geopolítico y electoral: sostener el gobierno de Mauricio Macri frente al inminente avance de la oposición. The New York Times expuso cómo, a pesar de que los analistas veían una crisis cambiaria sin freno y un riesgo altísimo de fuga, los dólares Washington-Buenos Aires siguieron fluyendo para intentar evitar el colapso político antes de las elecciones de 2019.
Picaditos en Olivos y archivo final
A pesar de los contundentes informes técnicos y las denuncias, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal dictó el cierre definitivo de la investigación. La causa ya había sido archivada en febrero de este año por la jueza María Eugenia Capuchetti, la jueza había concluido que no había delito de parte de los funcionarios argentinos.
La resolución llevó la firma de los jueces Mariano Borinsky y Gustavo Hornos. Ambos magistrados han sido objeto de un severo cuestionamiento ético e institucional desde que se hicieron públicas las planillas de ingresos a la Quinta de Olivos y la Casa Rosada, que revelaron que solían visitar asiduamente al propio Mauricio Macri durante su mandato e incluso compartían con él partidos de fútbol en la quinta Los Abrojos. (Picaditos y Embargos, la cancha donde se firmaron los fallos).
¿EN QUÉ SE BASÓ LA JUSTICIA PARA ARCHIVAR EL EXPEDIENTE?
La postura fiscal: El tribunal convalidó la decisión del fiscal de Casación, Raúl Pleé, quien desistió de mantener el recurso de apelación al considerar que «no se había configurado delito penal alguno». Una cuestión de «decisión política»: Siguiendo la doctrina tradicional de Comodoro Py para estos casos, los jueces argumentaron que la toma de deuda pública y la firma de acuerdos internacionales son «decisiones políticas no judiciables», es decir, actos de gobierno que pueden ser juzgados en las urnas o en el ámbito legislativo, pero no sancionados mediante el código penal.
Con el rechazo del último recurso presentado por querellas particulares, la causa quedó definitivamente sepultada en los tribunales federales, garantizando la impunidad judicial sobre la mayor operación de endeudamiento en la historia del país.





