Carlos Argentino Daneri explica que en el sótano de su casa de la calle Garay hay un Aleph, es decir, uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos. Daneri es, huelga decirlo, un personaje del cuento El Aleph, una de las maravillas literarias de Jorge Luis Borges.
Quien esto escribe pensó alguna vez a Diego Maradona como Aleph de la argentinidad. Es que a Diego lo habita, lo atraviesa y lo define todo lo atribuible a eso que llamamos identidad argentina.
Otro posible Aleph argentino es Charly García.
García, desde el balcón de un hotel en Mendoza, dio el salto de fe que a todo argentino se le exige al menos una vez en la vida.
García, que siempre supo que es el mejor, se prosternó ante Fito Páez cuando lo detectó como jovencísimo talento. También eligió bajar la cerviz ante Luis Alberto Spinetta, por la enorme admiración que le profesaba. Le concedió el título de D10S a Diego. Porque los argentinos cargamos con el mote de soberbios, pero para nosotros no es soberbia: es conocer nuestra valía.

-Jorge Luis Borges. El Aleph, aquel punto descubierto por Carlos Daneri, en la casa de la calle Garay, por el que puede verse todo, el universo entero.
García prefiere no contar una historia de resiliencia, de superación de dificultades y otras jactancias políticamente correctas. En todo caso, le deja aquellas virtudes al muy british Mick Jagger. Porque los argentinos ya contamos una larga historia en la que aún estamos de pie, pero nunca terminamos de salir del barro.
García, como otros músicos argentinos —hay que decirlo—, pudo hacer de su arte algo complejo y refinado a la vez que popular. Porque los argentinos somos todo eso, qué duda cabe.
García ha sido —alternativamente y a veces ni siquiera eso— violento, arbitrario, tierno, amoroso, valiente, tonto, contradictorio, eufórico, depresivo. Siempre talentoso. Más argentino no se consigue.
García cumple 75 años. Su recorrido parece más una obstinación que una vida. ¿Qué otra cosa es la Argentina más que una obstinación?
García se equivocó y pagó. Pero la Argentina… la Argentina no se mancha.





